Si hay algo que no es sencillo cuando se tiene relaciones con otras personas es establecer límites. Muchas veces, además, esto tiene que ver con que nosotros mismos no tenemos muy en claro qué son los límites, cuándo hay que ponerlos y en qué deben basarse. En esta ocasión, queremos hablar de los límites en las parejas y, particularmente, de los límites que es necesario establecer entre la pareja y la familia.
¿Qué son los límites en la familia?
Cuando hablamos de límites, estamos haciendo referencia a dejar en claro, frente a otra persona o a un grupo de personas, qué cosas aceptamos y cuáles no. Es decir, se trata de indicar desde qué punto no pueden traspasar y en qué aspectos de nuestra vida pueden opinar y en cuáles no. Un error que se comete con frecuencia es el de pensar que poner límites quiere decir evitar que las personas puedan hablar o manifestar sus opiniones en general. Esto está muy lejos de ser cierto. Poner límites se trata, en realidad, de reforzar la propia autonomía y de indicar que hay cosas que deben ser decididas por uno mismo sin intervenciones ajenas.
En otros términos, podemos decir que poner límites quiere decir hacerle saber a las otras personas que hay espacios más propicios que otros para su opinión e intervención y, además, que aún existiendo necesidades, preferencias o deseos diferentes de los que ellos tienen, se puede igualmente tener una relación de respeto.
Algunas de las razones por las que poner límites es importante tienen que ver con que estos permiten:
- Comunicar ideas, pensamientos y emociones.
- Evitar chantajes y manipulaciones.
- Favorecer la autoestima.
- Promover la autenticidad en el vínculo desde ambas partes.
- Establecer conexiones que sean sanas.
- Reducir la frustración y el malestar.

¿Qué límites debe haber entre tu pareja y su familia?
Los límites que sea necesario imponer en este tipo de relaciones estarán determinados por la forma en que se genere el otro vínculo. Es decir, por ejemplo, que si tu pareja tiene un vínculo más bien lejano con su familia, no será necesario establecer los mismos límites que en los casos de vínculos más cercanos. Lo mismo sucede si tu pareja se ha criado en un ámbito de mayor apertura mental donde las personas que conforman su núcleo familiar tienden a mantenerse ajenas a opinar respecto de sus decisiones.
No obstante, no todos los casos son así y, a veces, puede ser necesario establecer ciertos límites para evitar que se genere un vínculo desgastante y que promueva el malestar. En este sentido, algunos de los principales límites que se deben establecer entre tu pareja y su familia son los siguientes:
Comentarios sobre la pareja
A veces, las familias se consideran con el derecho de manifestar sus opiniones respecto de la pareja y, en particular, de la persona con la que su ser querido está saliendo. Esto es algo que requiere de un límite debido a que puede erosionar considerablemente la relación.
Opiniones sobre las decisiones
Independientemente de cuál sea la decisión que la pareja haya tomado (desde irse a vivir junta hasta irse de vacaciones, entre otras cosas), es muy importante que la familia sea capaz de respetar las decisiones que la pareja está tomando, siendo consciente de su autonomía y de que son personas con el derecho de pensar por sí mismas en una relación de la que el resto de la familia no forma parte.
Intervenciones sobre el futuro
De la mano de lo mencionado anteriormente, intervenciones sobre el futuro de la pareja (como pueden ser si esta va o no a tener hijos, si va a casarse, entre otras cosas) tampoco deberían ser admitidas.
Comentarios sobre la crianza
Finalmente, en los casos de parejas que ya hayan tenido hijos, vamos a hablar de uno de los problemas más habituales en este sentido que tiene que ver con las opiniones e intervenciones sobre la crianza. La familia debería comprender que la crianza es algo decidido y llevado a cabo por la pareja y evitar intervenir.
¿Cómo crear límites sanos entre mi pareja y su familia?
Ciertamente, decir no y poner límites es algo que puede ser muy difícil en muchos casos. Sea por el miedo al rechazo o por no querer generar situaciones de incomodidad o de tensión, son muchas las personas que acaban abandonando la idea de poner límites y se orientan más hacia aceptar las situaciones como son, pese al malestar que estas puedan generar. Sin embargo, en el largo plazo, esto puede acabar teniendo repercusiones muy negativas. Por eso, queremos darte algunos consejos para que puedas crear límites sanos entre tu pareja y su familia:
- Buscar momentos oportunos para plantear la conversación.
- Buscar previamente argumentos que permitan poner límites desde un lugar de respeto y en una conversación madura entre las partes.
- Dar cuenta a la otra persona de la importancia de establecer esos límites.
- Trabajar previamente el desapego para quitar de plano la dependencia y el miedo antes de plantear las necesidades propias.
- Ser sincero con las cosas que generan malestar, pero sin perder el respeto.
